El agua envasada en botellas de plástico, por mucho que reciclemos, equivale a contaminación, eso es un hecho. Puede que no nos guste, pero es así. La mayoría de las botellas y garrafas de agua que se fabrican con plástico procedente del petróleo crudo. Una vez gastado el envase (botella o garrafa) debe ser desechada (ni que decir tiene que preferiblemente en el contenedor de envase adecuado), nunca la deberíamos reutilizar. Luego está la incineración de botellas de plástico, que genera multitud de subproductos tóxicos como, por ejemplo, el gas clorado.
Por no hablar del transporte del agua, el agua que llega a nuestros hogares, llega de una manera limpia y usualmente por estructuras más ecológicas que la que llega en botellas a los supermercados o tiendas, que lo hace habitualmente por tren, carretera…
Si hablamos de España o de la mayoría de Europa, el agua que llega a nuestros hogares cumple con el estándar de potabilización apta para el consumo humano. Hay que insistir en esto. Puede que en muchas localidades la dureza del agua obligue a utilizar más cloro a las potabilizadoras, y finalmente no tengan el sabor y el olor deseado, pero para eso están los filtros, amigos.
A estas alturas del articulo habrá gente que esté pensando; este tío es un mago del humor, pero lo digo muy en serio. Puede que no todo el mundo tenga un Frigorífico tipo americano en casa, que da sus cubitos y agua fresquita, que le cambias el filtro cada seis meses (por muy poca pasta) y tienes el agua perfecta, vale, si es tu caso; puedes acoplar un filtro a uno de los grifos de tu casa, o puedes hacerte con una jarra de agua que filtre. También te podemos explicar cómo adaptar uno de nuestros filtros para tu grifo del fregadero en la cocina, si nos llamas; te lo comentamos.
Mientras, piénsate en la opción de un Frigorífico Americano, y si no lo tienes claro, filtra el agua en casa con cualquiera de las multitudes de soluciones del mercado, pero di (definitivamente) NO al agua embotellada.



