Agua filtrada en casa ¿realidad o mito?

Hace unos días saltaba la noticia, los niveles de Coronavirus en el agua residual de Madrid han aumentado, según el sistema VIGÍA del Canal de Isabel II de Madrid, gestionado entre las consejerías Sanidad y Medioambiente de la comunidad.

La noticia es en Madrid, pero ha sido extrapolable a cualquier otra comunidad.

Esta noticia causó cierta alarma en bastante gente, preguntándose si estas aguas podrían afectar de alguna manera al agua potable que sale por nuestros grifos. La repuesta es tajante: NO. Además de que las aguas residuales no se regeneran para volver al ciclo del agua que bebemos, no hay evidencias científicas de que, en el agua potable, una vez tratada en las potabilizadoras de las ciudades, se encuentre rastro de COVID.

Sin embargo, esto nos llevó a interesarnos y querer saber más sobre el agua potable que llega a nuestras casas. Diversos estudios reputados lanzan una buena noticia sobre la mayoría del agua de España, es bastante buena y posiblemente de las mejores de Europa.

Solo en 7 localidades de 62, escogidas al azar, según el informe de la OCU, presentaban contaminantes o residuos mal tratados en la potabilizadora municipal.

No obstante, se encontraron otros residuos y sedimentos, procedentes del arrastre de las tuberías. Como, por ejemplo: metales pesados, entre los que se encuentra el plomo.

Para solucionar el problema de los metales pesados, tendríamos dos alternativas al agua del grifo tal cual sale por este. Una, el agua embotellada o el agua filtrada en casa.

El agua embotellada: tenemos noticias que te deberían hacer plantearte el gesto de comprar una botella o una garrafa:

Nicotina. En un estudio publicado en 2012 analizaron, al azar, 10 marcas diferentes de agua embotellada en España y Portugal.

En 6 de ellas encontraron niveles preocupantes de nicotina que, ingerida, es perjudicial para la salud, sobre todo en bebes y niños y mujeres embarazadas. El hecho de que haya, además, nicotina en los acuíferos de donde procede esta agua, nos lleva a pensar que no estamos cuidando demasiado bien el entorno.

Disruptores endocrinos. En un estudio realizado en 2015, se encontraron contaminantes hormonales en el agua embotellada. Los científicos no llegaron a un acuerdo de si la fuente de estos disruptores estaba en el propio origen del agua, o del plástico de los envases, o incluso en el proceso de embotellamiento, aunque se decantaban por el plástico como la fuente.

Exponerse a los disruptores endocrinos puede generar: cáncer de mama o próstata.

Envases. En este mismo estudio que mencionábamos, se dejaba la puerta abierta a que el almacenamiento del agua en plástico pudiera generar micro plásticos que acabaran en nuestro cuerpo. Y cuanto más tiempo está el agua almacenada, después de su embotellado, en estos envases; mayor era la presencia de micro plásticos en el líquido elemento.

Por no abundar, como hemos hecho otras veces, en el impacto que tienen los envases en nuestro planeta.

Sabiendo todo esto. Todavía nos atrevemos a pensar si es mejor el agua del grifo o la embotellada. Pues creo que deberíamos tenerlo claro. Del grifo siempre, y si la filtramos en casa; tanto mejor.

Hoy día hay multitud de opciones para tener agua filtrada en casa, como los filtros directos al grifo, o sistemas más avanzados de osmosis.

Plantearte ser autosuficiente en el sentido de tener agua directa para beber, sin tener que bajar al super a por garrafas, o tener que comprar botellas contaminantes no solo va a ser más saludable para ti y tu familia, también lo va a ser para el planeta.

Por eso, cuando te preguntes si el agua filtrada en casa es un mito o una realidad, tenlo claro: realidad.