Hola, hoy os presentamos algunos trucos para mejorar el rendimiento de nuestro frigorífico (sea tipo americano o no), cuidarlo, ahorrar energía… en definitiva, tratarlo como se merece.
1º Despídete definitivamente de la escarcha y el hielo. En la actualidad la mayoría de los frigoríficos incorporan la tecnología “No Frost”, si no es tu caso; no deberías dejar que la escarcha sobrepase los cinco milímetros. La escarcha y el hielo hacen que el frigorífico consuma un 30% más de energía y, al contrario de que lo pueda parecer, no deja enfriar adecuadamente los alimentos.
2º Limpia el tubo/serpentín del condensador y las juntas y las gomas de las puertas.
Dicho así puede parecer algo muy técnico que sólo puede hacer un señor con una bata blanca, pero el serpentín del condensador se sitúa detrás del frigorífico y es el que trabaja para que la nevera enfríe, normalmente está a la vista. Es conveniente pasarle un plumero, aspirador o trapo, para quitarle el polvo acumulado, las impurezas externas hacen que el gas circule con menos presión por el serpentín. Hacerlo cada ¾ meses es una manera correcta de tenerlo relativamente limpio.
Echa un vistazo a las gomas de las puertas y las juntas, que no tengan roturas y estén en perfecto estado es fundamental para el correcto funcionamiento de nuestra nevera. Limpia las gomas con algún producto no abrasivo y un trapo. Truco para saber si nuestras puertas del frigorífico aíslan bien: Coge una hoja de papel, cierra el frigorífico atrapando la hoja, si te cuesta mucho trabajo sacarla (obviamente sin abrir la puerta) es señal de que la puerta aísla correctamente.
3º Sustituye el filtro del agua (si tu nevera lleva filtro, claro)
Recuerda cambiar el filtro de tu nevera si esta lo lleva, los fabricantes aconsejan cambiarlo cada seis meses. Sabemos que hay mucha gente que no lo cambia hasta que este no puede más y deja de dar agua, pues bien; tenemos una cosa que decirte: beber agua mal filtrada por un filtro gastado o en mal estado, es mucho peor que beber agua no filtrada. La fibra de carbono activo tiene una duración una vez empezada a utilizar, si a eso añadimos todas las impurezas que va quitando el filtro, pasados los seis meses que aconseja el fabricante; estaremos bebiendo agua de mucha peor calidad que la del propio grifo.
4º No tener la nevera vacía. A estas alturas debéis estar pensando “este tío es un humorista”, evidentemente a nadie le gusta tener la nevera vacía, pero hablamos de saber adecuadamente que tipo y tamaño de nevera necesitamos según el número de personas en el hogar y nuestras necesidades. Un frigorífico a mitad de llenar o casi vacío va a consumir tres veces más que uno que tiene productos adecuadamente colocados en su interior, propiciando que la factura de la luz sea mayor y que la vida del frigorífico menor.
5º Atención a lo que guardas y como lo haces. Ni hablar del peluquín de guardar alimentos calientes o recién cocinados en el frigorífico, la temperatura de estos hará que la temperatura del frigorífico suba, haciéndole trabajar más. Cuando descongelemos algún alimento, lo haremos en el frigorífico, así no malgastaremos el frio que el alimento desprenda. Guardaremos todos los alimentos debidamente tapados, además de no mezclar olores y sabores, la temperatura y la humedad interior del alimento será la adecuada y evitaremos la formación de hielo.


