La importancia del agua

 

Resultaría una obviedad hablar, a estas alturas, de la importancia del agua para la vida en general. No obstante, nunca está de más recordar algunos consejos relacionados con el líquido elemento, sobre todo ahora que es cuando las temperaturas estivales se muestran con todo su rigor.

Durante el verano, como todos sabéis, es cuando nuestro cuerpo echa más mano de ese sabio, y a veces incomodo, mecanismo de autodefensa que es la sudoración. Con ella, nuestro cuerpo no sólo pierde agua, también pierde sales minerales, necesarias para el correcto funcionamiento de esta perfecta maquinaria que es nuestro cuerpo.

Fruta fresca siempre preparada para tomar.
Fruta fresca siempre preparada para tomar.

Por lo tanto, la ingesta de bebidas sanas, acompañada de una correcta alimentación, es fundamental, aunque dependerá de cada tipo de persona (edad, actividad física…) la correcta cantidad de líquido a tomar. Pero ¿qué entendemos por bebidas sanas? Está claro que no hablamos de refrescos gaseosos azucarados ni de bebidas alcohólicas, hablamos de agua de buena calidad, zumos de frutas naturales, infusiones naturales frías, o bebidas con bajo nivel calórico y, preferiblemente, sin gas.

Es muy probable que los más pequeños de la casa sean los más reticentes a tomar agua y prefieran los refrescos azucarados. Para acostumbrarlos a beber de forma natural y sana no hay nada mejor que un buen agua de frutas, por ejemplo un agua de limón helada o de limas, si acompañamos unas hojas frescas de yerbabuena, el agua de limón/limas realzara su frescor y sabor. También podemos hacer un granizado de limón y fresas de manera muy sencilla y que tendrá un color muy atractivo para los más jóvenes. Una vez tengamos el agua de limón, lo pondremos junto a unas 10 fresas en la batidora durante unos 30 segundos, añadimos el hielo al baso de la batidora y lo dejamos unos 20 segundos para que el hielo se pique y obtenga textura de granizado.

Espero que toméis buena nota.

¡A refrescarse!