¿Se puede beber agua del grifo en España?

El agua del grifo en España, en líneas generales, es buena y se puede beber. Está claro que en algunas zonas el agua puede ser, aunque a veces solo parecer, de mejor calidad que en otras.

Además de la calidad del agua, algunos factores que podrían influir en la calidad del agua son: sedimentos solidos procedentes en muchos casos del arrastre de las tuberías, sobre todo si estas son antiguas, cloro; que es necesario para potabilizar el agua, pero que en muchas zonas puede tener un sabor muy molesto; sobre todo en verano, o micro plásticos cada vez más presentes por desgracia.

Pero entonces ¿Se puede beber agua del grifo en España?

Es normal que muchas personas se preocupen por esto. Hasta los años 80 esta preocupación puede que no fuera infundada, ya que, aunque la potabilización del agua en España estaba muy avanzada, no se habían construido depuradoras de agua residuales y la calidad del agua de los rios dejaba bastante que desear.

Afortunadamente en el año 1985 se implanta la Ley de Aguas de 1985 instaurando los PLANES HIDROLÓGICOS DE CUENCA, lo que beneficia la manera de tratar las aguas en todo el territorio español.

Por todo esto, el agua del grifo en España es totalmente segura en más de un 94% del territorio y se puede beber de manera segura.

En diversas zonas el agua puede parecer tener peor calidad que en otras, sobre todo por ser un agua más caliza, tener más cloro u otros factores propios de la zona. En este caso se puede solucionar cómodamente con un filtro de agua puesto al grifo, o con sistemas de filtrado bajo fregadero.

¿Es más saludable beber el agua del grifo o embotellada?

Según un estudio publicado por la OCU, en el cual se analizaron diferentes tipos de agua, tomando factores como: el origen, la calidad, nivel de contaminantes presentes, cantidad de cloro etc. las aguas de: Burgos, Vigo, San Sebastian, Las Palmas o Madrid se encontraban entre las mejores aguas de España. Entre las peores nos encontramos a: Zaragoza, Ciudad Real o Palma de Mallorca.

Sin embargo: factores como el sabor del agua no significan que el agua embotellada sea más saludable que la del grifo, ni de lejos. Hablando estrictamente en términos sanitarios, tanto el agua del grifo como la de botella son iguales de saludables.

Por otra parte, está el tema del precio. Un litro de agua del grifo cuesta en España por media, poco más de 0,0015 euros, mientras que el agua embotellada cuesta aprox: 21 céntimos por litro. Es decir: 140 veces más cara.

¿Y para el planeta?

Para el planeta y nuestro entorno, el agua embotellada es un auténtico crimen, generando residuos que, en muchos casos, no acaban en la cadena de reciclaje, terminando en los océanos y rios.

Resumiendo, que es gerundio: claro que se puede beber agua del grifo en España en la mayoría del territorio. Como hemos comentado, cada zona tiene sus características y en muchos lugares el agua será de mejor calidad que en otros.

Por lo tanto: instalando un filtro de agua solvente contra el cloro, los sedimentos, las bacterias, metales pesados… no solo vamos a poder beber con total tranquilidad (algo que ya podíamos hacer) también nos vamos a asegurar que vamos a beber sin contaminar, sin gastar apenas dinero y de una manera cómoda.

¡Nos leemos próximamente!