Historias de una cuarentena

Hola, amigos. ¿Qué tal? Hemos estado algún tiempo sin actualizar el blog, por diferentes temas, aunque afortunadamente no por salud, que de eso andamos bien. Esperamos que vosotros también. Era de recibo que la primera actualización, después de estos momentos duros que hemos pasado en España, fuera para daros las gracias a todos.

Gracias a nuestros amigos y clientes por haber seguido confiando en nosotros durante estos meses tan extraños. Gracias por la paciencia, aunque hemos seguido sirviendo prácticamente con total normalidad, sabemos que en algunos productos concretos se ha tardado un poco.

Gracias a todos los que habéis seguido trabajando y aportando valor al conjunto de la sociedad: sanitarios, policía, bomberos, servicios de limpieza, personal de supermercados y tiendas, agricultores… y un largo etcétera, tendríamos que estar horas.

Para todos, hemos preparado este vídeo homenaje.

También ha habido historias que nos han emocionado y que clientes y amigos que nos han hecho participes de lo que dibujaban sus hijos para animar a todos desde sus casas.

Esa vecina que se ofrecía a hacer la compra a los mayores del bloque, esos bancos de alimentos de los barrios para ayudar a los más desfavorecidos.

La movilización en un grupo de Facebook por parte de unos vecinos, a la llamada de un nieto, para que se le cantara el cumpleaños feliz desde los balcones a su abuela en su cumpleaños.

Ese cliente de un bar de Barcelona, que ha pagado de golpe todas las cañas que no había tomado durante el confinamiento. Al parecer, este cliente anónimo iba al establecimiento dos veces por semana, a tomar una caña y a pasar un rato. Ahora que los bares ya pueden abrir, el señor se presentó con un sobre, unas cuentas y les dio el total de las consumiciones que no se había tomado, para ayudar en la reapertura del establecimiento.

También ha habido historias tristes, como la de ese balcón cuyas flores y plantas marchitadas fueron una señal inequívoca para saber que los dueños de este habían fallecido. Fue un vecino fotógrafo de enfrente, el que publicó la foto del balcón en redes sociales, contando la triste historia.

Historias humanas que nos han tocado la fibra.

Era por eso por lo que, esta entrada de una nueva etapa a la que nos enfrentamos; no hubiera tenido sentido sin mencionar a toda la gente que ha contribuido a que todo sea un poco mejor. Sin echar la vista atrás para recordar todas esas historias y para recordarlas con la mirada puesta en el futuro.

Nos leemos próximamente. Os mandamos abrazos y ánimos a todos.