
¡Hola! Desde la noche de los tiempos el agua ha sido esencial para la existencia de la práctica totalidad de la vida en el planeta. Es fundamental para la prevención de enfermedades y el COVID no es una excepción. En momentos como este es cuando el agua cobra su auténtica dimensión como elemento para garantizar la vida.
Afortunadamente se calcula que el 97% del agua corriente que entra en nuestros hogares, en España, no solo es apta para el consumo humano, es de muy buena calidad.
No obstante, no es ningún secreto que para potabilizar el agua se emplean elementos como el cloro y muchas veces en demasía. En el caso del cloro, no solo puede producir un sabor desagradable, también es el culpable de los trihalometanos. Estos son unos compuestos volátiles que se generan durante el proceso de potabilización por cloro. En exceso pueden llegar a ser cancerígenos.
También cabe destacar que el mayor peligro del agua corriente en nuestros núcleos urbanos está en el transporte de esta por las tuberías. Bien sea de los edificios o de la propia ciudad. Desgraciadamente no siempre las tuberías están en las condiciones óptimas, por eso se produce el arrastre de sedimentos solidos o metales pesados hasta el agua que llega finalmente a nuestro grifo.

Por eso es conveniente usar un sistema de filtrado de agua en casa. Uno de los sistemas de filtración domestica más fiables es la ósmosis inversa. Este sistema de filtración de agua consiste en hacer pasar el agua por una membrana que separa los residuos contaminados. Previamente el agua ha sido filtrada por diferentes etapas de carbón activo. Así, el agua que no contiene residuos pasa a la última etapa de filtración, que suelen ser de post carbón o de mineralización, dejando el agua perfecta para beber.
Dentro de estos tipos de sistemas de ósmosis, está la ósmosis inversa de fujo directo sin tanque. ¿Qué significa? Pues que, en vez de tener un depósito, el agua es tratada directamente en los circuitos de la máquina y permite tener agua tratada sin limite y de manera continua.

Otra de las ventajas de este tipo de ósmosis, es que, al no tener tanque, evita la posible contaminación secundaria, como ocurre en los sistemas con tanque.
El espacio debajo del fregadero (habitualmente donde se pone el sistema) también es una baza importante, ya que al no llevar deposito, estos sistemas de ósmosis inversa de fujo directo sin tanque, son muy pequeños.
Otra de las mayores ventajas es la poca agua que desecha. Si en los sistemas tradicionales de ósmosis se desechaba hasta 5 litros por litro filtrado, en este tipo de sistemas hablamos de un rechazo de unos 30 cl. por litro tratado. Todo un récord.

A la hora de pasarse al sistema de filtrado por ósmosis conviene saber qué tipo de mantenimiento tendrá este sistema, porque luego vienen las sorpresas.
Por ejemplo, en el caso de nuestra osmosis por flujo directo FAMILY PLUS DIRECT, el juego de todos los filtros cuestan unos 100 euros. Eso es lo que gastarás al año, más o menos, dependiendo del uso y de la gente que haya en el hogar.
Espero que te haya gustado este pequeño artículo.